NICOLÁS BARRÉ / RASGOS DEL IDEARIO / LAS RELIGIOSAS DEL NIÑO JESÚS/LA HISTORIA DEL COLEGIO
NICOLÁS BARRÉ:
Nicolás Barré nace en Amiens (Francia), el 21 de octubre de 1621 y muere en París el 31 de mayo de 1686, rodeado de su comunidad, en el convento de los Mínimos de la Plaza Real. Fue maestro de teología y célebre director de almas. Fundó por toda Francia las Escuelas Cristianas y de Caridad, así como las Hermanas del Niño Jesús.
Aquí puedes encontrar su biografía, el fundador de las Hermanas del Niño Jesús y para saber más de Nicolás Barré:
ENLACE: Biografía de Nicolás Barré.
Para saber mas:
RASGOS DEL IDEARIO:
Aquí puedes encontrar algunos rasgos de la pedagogía de Nicolás Barré impregnada de espiritualidad y los rasgos de la Calidad, Misión y Visión del Colegio del Niño Jesús de Burgos.
ENLACE: Rasgos del ideario.
LAS RELIGIOSAS DEL NIÑO JESÚS:
En este apartado podrás encontrar el Espíritu religioso de las Hermanas del Niño Jesús y de la presencia de las Hermanas en el mundo.
ENLACE: Las Religiosas del Niño Jesús.
LA HISTORIA DEL COLEGIO:
El beato Nicolás Barré, siendo maestro de teología y célebre director de almas en el espíritu evangélico, fundó a partir de 1662 por toda Francia las Escuelas Cristianas y de Caridad, así como las Hermanas Maestras del Niño Jesús para la educación de los niños. Las religiosas del Niño Jesús siguen hoy esta misión de evangelizar a través de la educación de los niños en nuestra ciudad de Burgos.
Te presentamos la historia de nuestro Colegio a partir del siguiente enlace.
ENLACE: Historia del Colegio Niño Jesús.
Nicolás Barré nace en Amiens (Francia), el 21 de octubre de 1621 y muere en París el 31 de mayo de 1686, rodeado de su comunidad, en el convento de los Mínimos de la Plaza Real.
Aunque la situación económica desahogada de la familia Barré, libre a Nicolás de muchos males, no por ello crece ignorante y despreocupado de la situación precaria que contempla a su alrededor. Percibe el horrible rumor y consecuencias de la guerra, sus estragos, sus incertidumbres, miedos y zozobras. Toda esta inseguridad, miseria y dolor quedarán impresos en su ser y tendrán su influencia en el desarrollo de toda su vida y espiritualidad.
Desde los diez años hasta los diecinueve, cursa sus estudios con resultados brillantes en el colegio de San Nicolás, dirigido por los Jesuitas. Antes de terminar sus estudios confió a sus padres el deseo que anidaba en su corazón de entregarse totalmente al Señor en la Vida Religiosa. Sus padres renuncian a todas las ilusiones que se habían forjado sobre su primogénito y único varón, al que veían dotado de excelentes cualidades intelectuales y con un carácter agradable y atractivo. Si Dios le llama por este camino, ellos aceptan cristianamente la determinación de su hijo y, cuando llegue el momento, le ayudarán y ofrecerán su apoyo para que lo pueda realizar.
Por aquella época, Amiens alberga veinte conventos de religiosos. De todos ellos Nicolás escoge el de los Mínimos, precisamente el más pobre y desconocido de todos. Nicolás quiere pertenecer totalmente a Dios, y le parece que puede realizarlo mejor por el camino marcado por Francisco de Paula: la plegaria, la ascesis y la caridad. Nicolás ha sabido discernir acertadamente la voluntad de Dios en su persona y sufre al ver a tantos niños y jóvenes morir o malvivir acosados por el hambre y la ignorancia tanto a nivel humano como religioso.
En 1659, cuando Nicolás cuenta ya 38 años, es enviado a Rouen. Allí vuelve a constatar la miseria e ignorancia que reina, el abandono de niños y jóvenes que pululan por las calles. Reza y medita sobre esta situación en la que los ve sumergidos, sin posibilidad de salir por ellos mismos y se pregunta una y mil veces ¿qué es lo que puedo hacer? ¿qué es lo que debo hacer? Le supone una presión tremenda verles explotados en trabajos impropios de su edad porque tienen que ayudar a la familia. Hacinados por la falta de espacio, con los graves perjuicios morales que esto supone; supersticiosos y alejados de la grandeza de la fe que recibieron en el bautismo.
Nicolás, cada día que pasa, reflexiona más sobre este asunto, va entrando en contacto con otras personas que se hacen éstas o parecidas preguntas. Bajo su iniciativa, un grupo de chicas jóvenes de Rouen y sus alrededores, se consagraron totalmente a la formación humana y cristiana de las niñas, jóvenes y mujeres que la pobreza y la miseria habían dejado sin recursos. Serían las primeras Hermanas. Dedicadas a esta labor se multiplicaron prodigiosamente y de todos los rincones de Francia solicitaban su presencia. Ellas por su parte vivían en total abandono a la Divina Providencia, atareadas en la labor educativa y en la formación humana y religiosa.
RASGOS DEL IDEARIO
Destaquemos algunos rasgos de la pedagogía de Nicolás Barré, impregnada de espiritualidad:
- Necesidad de hacer crecer a cada uno según su propia forma de ser fue uno de los retos que vivió permanentemente. Su mirada contemplativa le llevó a descubrir en toda persona humana “su capacidad de Dios” y a desear colaborar en “el crecimiento del hombre a imagen de Dios”. Cada persona está llamada a realizar, en ella, esta imagen de Dios de manera única e irrepetible.
- Para Nicolás Barré estar al servicio de este crecimiento es la más maravillosa de las vocaciones: “Dilatad vuestros corazones con una santa alegría considerando vuestra dicha y la excelencia de vuestra vocación”. El servicio al crecimiento de la persona es fuerza transformadora de cada uno y de la sociedad, fuerza que es comunión con la fuerza transformadora del Espíritu de Dios, de la que Nicolás Barré fue testigo permanente a lo largo de toda su existencia.
- El objetivo de su vida y de su misión fue “tender únicamente a formar copias de Jesucristo y hacerlas semejantes al original”. Es consciente que este crecimiento es obra del Espíritu de ahí que tanto él como sus maestras están llamados a actuar con un total desinterés y confianza absoluta en Dios.
- Nicolás Barré está fuertemente ligado a la corriente de la educación popular de su siglo. Dos serán los grandes ejes que darán consistencia, fiabilidad y dimensión universal a su obra: la profesionalidad y una fuerte espiritualidad centrada en Jesús. Otra línea maestra de nuestro gran pedagogo es pedir al educador que se esfuerce por hacer de los niños y jóvenes los protagonistas de su propia educación. Es un educador exigente. Tiene la capacidad de convertir las dificultades en verdaderas oportunidades al servicio de la persona.
- Sabe por experiencia y así lo transmite a sus seguidoras y seguidores que lo que puede vencer al mal es el amor, la llamada al gozo de las bienaventuranzas, el sí a la verdadera felicidad y así dice “El amor hace crecer más que el temor”. Este amor se enraíza en una confianza absoluta en Dios y en un total Abandono en sus manos.
- Toda la pedagogía de Nicolás Barré está impregnada de la contemplación del Misterio de la Encarnación y su realización del hoy y aquí, por eso su pedagogía se basa en el amor, el amor al niño pobre y abandonado en el que él ve “doblemente a Jesucristo” .
- Nicolás Barré contemplando la grandeza y riqueza de los edificios religiosos de su tiempo expresa con el siguiente pensamiento toda la mística de su pedagogía: “Instruir y educar es mucho más importante que construir catedrales”.
LAS RELIGIOSAS DE HOY
Las Hermanas del Niño Jesús, desde hace más de 300 años, movidas por el dinamismo del Espíritu:
● Siguen a Cristo y le entregan su vida en total abandono.
● Anuncian la Buena Nueva "sobre todo a los sencillos y pobres".
● ARRAIGADAS EN EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN, quieren participar en el crecimiento de la persona a imagen de Dios.
● Se dedican a "INSTRUIR Y EDUCAR", "poniendo todo en obra" para ayudar a los niños, jóvenes y adultos, a formarse en el conocimiento y amor de Jesucristo.
● La oración y el compartir fraterno en comunidades apostólicas son la fuerza de su misión en la que se unen ACCIÓN Y CONTEMPLACIÓN.
Bajo el impulso del Espíritu, quieren seguir los caminos de Jesús de:
● HUMILDAD, fundamento que les lleva a reconocerse pequeñas ante Dios, a escoger lo pequeño y a amar a los pequeños y humildes como Jesús.
● AMOR y ABANDONO, por el amor se proponen siempre profundizar más en la certeza de ser amadas por Dios. Por el abandono se entregan en manos de Dios con total confianza en su divina Providencia.
● ORACIÓN, expresión de la relación de amor con Dios. Ver a Jesús en el prójimo, creado a imagen de Dios, pero también mirar y amar al prójimo como miembro del cuerpo místico.
● Con AUDACIA Y CREATIVIDAD buscan los medios de evangelización que mejor se adapten a tiempos y lugares.
En su última Asamblea General las Hermanas del Niño Jesús Nicolás Barré han expresado por dónde quieren caminar hoy y se refleja en las siguientes conclusiones:
“En medio de la belleza y fragmentación de nuestro mundo, reconocemos el misterio de la revelación de Dios en la historia de la humanidad y en la energía, belleza y armonía del cosmos.
Deseamos centrarnos en Dios, que está constantemente creando y recreando todo lo que vive.
Al ir hacia el futuro, queremos responder de modo nuevo y dinámico y promover relaciones armoniosas a todos los niveles.
Arraigadas en el misterio de la Palabra hecha carne, que habitó entre nosotros “
(Jn 1, 14)
Estamos presentes en Bolivia, Camerún, Irlanda, Inglaterra, República Checa, España, Francia, Italia, Japón, Malasia, Nigeria, Perú, Singapur y Tailandia.
HISTORIA DEL COLEGIO NIÑO JESÚS
El beato Nicolás Barré, siendo maestro de teología y célebre director de almas en el espíritu evangélico, fundó a partir de 1662 por toda Francia las Escuelas Cristianas y de Caridad, así como las Hermanas Maestras del Niño Jesús para la educación de los niños. Las religiosas del Niño Jesús siguen hoy esta misión de evangelizar a través de la educación de los niños en nuestra ciudad de Burgos.



